La economía ha evolucionado y se ha cambiado de una economía capitalista a una economía colaborativa. Un claro ejemplo de ello es compartir propiedades, por ejemplo casas y coches. Cada vez son más las personas que comparten sus casas, coches o juntan sus esfuerzos. La economía de lo gratuito es sostenible y hay nicho de mercado. ¿A quién no se le ha pasado por la cabeza realizar un intercambio de casa y vehículo a la hora de viajar?. Páginas web que parecen ser gratuitas obtienen beneficios por su intermediación (tarifa entre propietario y huésped) y por la publicidad de ofertas. Una prueba de ello es Airbnb, nacida en un congreso de diseñadores en San Francisco, el overbooking en el alojamiento dio lugar a la necesidad de buscar camas mediante la colaboración. Sus ingresos son exponenciales desde su nacimiento en el 2007. Niumba otro claro ejemplo que pone en contacto al propietario y al potencial arrendatario de una bonita casa de vacaciones en un país exótico. Y si se necesita también un coche incluso con chófer la web de Uber puede ayudar a conseguir ese servicio.